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ALBA MOZAS GÓMEZ

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Alba Mozas Gómez

diciembre 8, 2018
Una exposición colectiva en la que la obra de Alba Mozas se integra en un recorrido artístico común, creando conexiones entre fotografía, instalación y distintas miradas contemporáneas en la Escuela de Arte de Teruel.
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Alba Mozas participa en “La intimidad del nodos”, una exposición colectiva en la Escuela de Arte de Teruel


La artista turolense Alba Mozas forma parte de La intimidad del nodos, una exposición colectiva celebrada en la Escuela de Arte de Teruel que reúne el trabajo de doce estudiantes de 4º de Bellas Artes en una propuesta multidisciplinar donde fotografía, pintura, escultura e instalación dialogan entre sí. Más que una suma de obras individuales, la muestra se plantea como un entramado de relaciones visuales y conceptuales, un espacio en el que cada pieza se conecta con las demás para construir un discurso común.

El proyecto surge desde la asignatura de Diseño y Gestión del Espacio Expositivo y propone entender cada obra como un nodo dentro de una red más amplia. Esa idea convierte la exposición en una experiencia especialmente interesante tanto para quienes participan en ella como para quienes la visitan, ya que el recorrido invita a descubrir afinidades, tensiones, contrastes y conexiones invisibles entre propuestas muy diferentes.

En este contexto, Alba Mozas presenta su serie fotográfica Ardilla, un trabajo que ya había podido verse anteriormente en Teruel Punto Photo 2017 y que vuelve a adquirir nuevos significados al integrarse en una exposición colectiva de estas características. En esta obra, la autora explora el cuerpo humano, el desnudo, la autocensura y la manera en que la memoria transforma o diluye ciertas imágenes interiores. La serie se construye a partir de fotografías en las que la propia artista aparece como creadora y modelo al mismo tiempo, reforzando así el componente íntimo y autobiográfico del proyecto.

Uno de los aspectos más interesantes de esta participación es cómo el trabajo de Alba Mozas, fotógrafa en Teruel, dialoga con otras piezas presentes en la muestra. La noticia destaca, por ejemplo, la relación visual y conceptual entre las imágenes de Ardilla y una instalación realizada con ladrillos de barro por otra de las participantes. Ese tipo de vínculos convierte la exposición en una propuesta coral, donde cada obra mantiene su identidad pero también amplía su sentido al ponerse en contacto con las demás.

La presencia de Ardilla en La intimidad del nodos reafirma además algunas de las líneas más reconocibles en la trayectoria de Alba Mozas: el uso de la fotografía como lenguaje emocional, la exploración de la identidad a través del cuerpo y el interés por la imagen como espacio de memoria, ausencia y transformación. Su trabajo no se limita a mostrar una escena, sino que construye una atmósfera donde lo visible y lo que se desvanece conviven dentro de una misma experiencia visual.

La propia concepción de la exposición refuerza esa lectura. Las obras no aparecen aisladas, sino integradas en un montaje pensado para que el visitante perciba relaciones entre formas, temas, materiales y sensibilidades. Esa estructura convierte la visita en un ejercicio de observación más profundo, donde el espectador no solo mira piezas independientes, sino un tejido artístico que se va revelando poco a poco a través del recorrido.

Con su participación en esta colectiva, Alba Mozas consolida su presencia dentro del panorama emergente del arte contemporáneo en Teruel. Su obra aporta una mirada personal, delicada y simbólica, capaz de conectar la experiencia íntima con una lectura más amplia sobre el cuerpo, la memoria y la percepción. En una muestra que apuesta por las conexiones entre artistas y lenguajes, su serie Ardilla se integra como una propuesta coherente, sensible y visualmente poderosa.